De vuelta...
3, 05 de 2005-09-05 de 2005
He vuelto al barrio. La verdad es que llevo en el barrio dos semanas ya, desde que volví de vacaciones, pero estaba demasiado vago como para redactar un post.
Y ahora, de vuelta a la vida real, veo todo lo que ha dado de sí el verano: 3 días de celebración de cumpleaños en una casa rural con todos los amigos, una semana en los Caños, de fiesta por Conil, amaneceres en la playa, raves, Ballantines como forma de vida, aromas tropicales, caquitas en baños ajenos, fotos y más fotos, risas y más risas...
En fin, sólo nos queda esperar al lejano verano de 2006 para repetir. Y ya aprovecho este espacio para agradecer a todos los participantes su intervención en esta edición de vacaciones, no sin recordarles que el año que viene más (ojalá) y mejor (uff).
Por cierto, a partir del día 10 de septiembre dejo de ser pluriempleado y abandono mi castigo laboral findesemanero, ¡yuhu!. Joder, seis años hace ya que empecé a currar los fines de semana. Seis años, seis, de salir de fiesta, dormir poco o nada y a currar, ¡y aguantando como un campeón!. Así que abandono la hostelería para dedicarme únicamente a la programación (hmm, aquí ya no se si alegrarme...).
Y ahora, de vuelta a la vida real, veo todo lo que ha dado de sí el verano: 3 días de celebración de cumpleaños en una casa rural con todos los amigos, una semana en los Caños, de fiesta por Conil, amaneceres en la playa, raves, Ballantines como forma de vida, aromas tropicales, caquitas en baños ajenos, fotos y más fotos, risas y más risas...
En fin, sólo nos queda esperar al lejano verano de 2006 para repetir. Y ya aprovecho este espacio para agradecer a todos los participantes su intervención en esta edición de vacaciones, no sin recordarles que el año que viene más (ojalá) y mejor (uff).
Por cierto, a partir del día 10 de septiembre dejo de ser pluriempleado y abandono mi castigo laboral findesemanero, ¡yuhu!. Joder, seis años hace ya que empecé a currar los fines de semana. Seis años, seis, de salir de fiesta, dormir poco o nada y a currar, ¡y aguantando como un campeón!. Así que abandono la hostelería para dedicarme únicamente a la programación (hmm, aquí ya no se si alegrarme...).